9 nov 2023

Mar de organza (capítulo 1)

Reyes entra en el estudio con pasos largos, agitando la tablet. La blusa ondea detrás de elle, todo tela ligera y translúcida.

Ya ha salido.

En cuanto cruza la puerta, el dispositivo se conecta con la pantalla que tienen en una de las paredes y aparece el folleto de un concurso de arte. Está promocionado por la gala benéfica Hijos de la Tierra que se celebra todos los años.

Este año es el agua.

Alexis se acerca a la pantalla para leer mejor lo que pone en el flayer, y cuando termina se gira ligeramente hacia su compañero.

Pon la página de la gala. Ahí habrá mas información. Y estará el link para inscribirse.

Reyes pellizca la pantalla y la imagen se hace pequeña hasta que salen todas las otras aplicaciones que tiene abiertas. Toca un rectángulo aparentemente en blanco y este se amplía hasta que aparecen las bases del concurso.

En la primera línea, justo debajo del título y resaltado en rojo, se lee que está prohibida cualquier cosa con software generativo y que se castigará duramente si se da el caso de que llegue algo. Más abajo especifica como quiere el jurado la memoria del proyecto y cuando se entrega, el premio y otros puntos que ya conocen de veces anteriores.

¿Te encargas tú de la memoria? pregunta Reyes con tono esperanzado.

Alexis asiente distraídamente todavía leyendo el resto de la página. Siempre lo hacen así. Reyes se concentra tanto que se olvida hasta de comer en algunas ocasiones y continúa avanzando sin siquiera acordarse de anotar una misera tela o técnica que estén utilizando.

Lo encontré. El plazo para apuntarse dura 24 horas y se abre dentro de una semana. Me pongo una alarma para que no se nos olvide.

Trastea un par de segundos con su reloj y vuelve a levantar la mirada y a escanear el monitor.

Propongo que nos apuntemos las ideas principales para ponerlas en la pantalla mientras estemos trabajando. Así no las perdemos de vista.

Alexis coge su propia tablet. Hace girar el lápiz táctil entre los dedos de esa manera que Reyes siempre se queda embobade antes de abrir la aplicación de notas y ponerse a escribir. Al minuto, la pantalla de la pared se divide y al lado de la página de las bases aparece la bonita y cuidada caligrafía de Alexis.



Después, Alexis enciende el proyector de la mesa de corte. Reyes conecta su tablet al proyector y abre la app de collage que utilizan para hacer las tormentas de ideas. Se la pasa a Alexis para que coloque él todo de forma entendible según vayan metiendo fotografías, dibujos e información.

Alexis es de esas personas a las que en la universidad todo el mundo le pedía los apuntes. Eran de colores, con la letra redonda y perfectamente legible, bien sintetizado y los puntos más importantes subrayados. Llegó un momento que era casi imposible caminar por los pasillos sin que le parase alguien para preguntar.

Vamos por orden. Primero elegimos colores, luego formas y luego materiales. ¿Te parece?

No es una pregunta retórica porque espera respuesta pero no hay otra forma de contestarla que no sea afirmativamente por lo que Reyes asiente.

Bien. Ves pasándome los colores que te gusten.

Reyes se saca el móvil del bolsillo del pantalón a la vez que Alexis cambia de pantalla para empezar a buscar colores en la tablet. Alexis empieza a colocar en la app un montón de tonos azules oscuros y verdosos junto con su nombre y código de pantone. Reyes en cambio busca directamente fotografías del fondo marino, de animales, corales y algas.

Cuando se las pasa, Alexis le mira con cara de resignación.

¿Qué colores específicamente? pregunta.

Reyes le mira sonriendo y Alexis suspira, ya sabiendo la respuesta.

La combinación —responde Reyes igualmente.

Alexis coloca las fotografías y con la herramienta de selección de color va eligiendo los que hacen las mejores combinaciones y poniendo sus códigos.

Vale. Formas.

Y mientras Alexis coloca pulcramente las imágenes que ha recolectado de otras colecciones y está enfatizando las partes o las formas que le gustan, Reyes se dedica a pasarle fotos de medusas, peces gato, león, araña o como se llamen y corales y algas de varios tipos.

Alexis vuelve a suspirar cuando ve las imágenes. Y le mira.

Te estás quedando conmigo, ¿verdad?

No puede sorprenderte tanto. Ya sabes cómo trabajo.

Sí, siendo un desastre. Todavía no entiendo como salen cosas tan buenas de tu cabeza y tus manos.

Sí, sí, soy un desastre Reyes agita la mano para quitarle importancia, pero es por eso que trabajamos tan bien juntes. Y lo sabes continúa intentando ignorar esa última frase para que no se le suban los colores. Le deja calentite por dentro que Alexis piense eso.

Bueno. Yo diría que es más bien porque tus ideas son muy gráficas y fáciles de entender. Pero si eso te deja dormir por la noche... hace un gesto con la mano para que se acerque, mientras que con la otra vuelve a hacer girar el lápiz. Ven aquí, creo que por dónde van tus ideas pero dime tú las formas que quieres.

Reyes va a su lado y le explica las formas que había pensado con muchos gestos y moviendo mucho los brazos. Alexis apunta todas las siluetas que Reyes le va diciendo, dibujando el contorno por encima de las imágenes.

El de las algas yo creo que me ha gustado piensa Alexis en alto.

A Reyes se le ilumina la cara con una sonrisa como cada vez que su compañero dice algo así.

¿Y la cola de un pez? Tipo como la cola típica que te imaginas cuando piensas en un pez.

Reyes se lo piensa unos segundos, frunciendo el ceño concentrade.

Y la forma de las espinas, en plan, no la raspa entera pero casi propone.

Alexis hace una mueca, pero busca imágenes de eso y las coloca, con su correspondiente dibujo encima. No parece muy convencido con la idea, pero tampoco totalmente reacio. Más como si no supiera que hacer exactamente con ello.

Oh, oh, oh exclama Reyes agitando las manos como si estuviera abanicando a otra persona. En ese momento Alexis sabe que se le ha ocurrido algo que considera que es muy buena idea. ¿Y la forma del agua?

Alexis parpadea lentamente.

No creo que te estés refiriendo a la peli...

No, no dice muy serio. Digo los circulitos que parece que hace el agua. Es de las formas más comunes de pintarla.

Alexis levanta mucho las cejas con un "aah" mudo, y busca imágenes de lo que se refiere Reyes.

Materialescontinúa cuando termina de trazar la forma.

Resto del relato